tener el alma arrodillada ante el silencio
tener la piel queriendo ser fantasma
tener algo temblando desde el ojo y ver
que todo cuanto llovizna es rabia abierta
mirada embrutecida y golpes ciegos
que lloran por los cauces sin corrientes
tener sed hecha una grieta sobre el cuerpo
y un par de promesas que humedecen la palabra
tener tinteros que se alojan en el pecho
y carecer de plumas que describan soledad
tener sino vacios que pululan
tener sino cenizas y carencias
no tenerse.