embestir el blanco

comulgo con el silencio de las alas
     el ruido de los espejos tambien se ha detenido
     y ya no quedan
     sino memorias de la tierra
          testigos mudos del barro
                                            del polvo
                                                  de la piedra
quién puede abrir sus alas en el humo
y embestir las paredes difusas de lo blanco
sin desgarrar
con la maroma de su vuelo el linaje de la calma

mejor es entregarse
sumar los ojos al silencio y dejar
que un cristal se rompa sin costuras
hasta volverse polvo
     polvo como evidencia de la niebla.